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Magdalena Cubel Alarcón en el Centro Psicológico MCA en Valencia

¿Qué es la superdotación?



Según Lewis Terman (1877-1956) la superdotación consiste en un coeficiente intelectual (CI) mayor de 140, pero también influyen otros factores como: la perseverancia, la autoconfianza y la determinación y un entorno estimulante y comprensivo.

¿Qué es el coeficiente intelectual? Es la capacidad para actuar intencionadamente, pensar razonablemente y manejar el entorno con eficacia.

Un porcentaje reducido de personas tienen un CI mayor de 130 y se les llama individuos con altas capacidades intelectuales. Si serán superdotados o no, no se puede predecir solamente por su CI, ya que influyen otros factores como su motivación, su creatividad y el entorno.

Las altas capacidades intelectuales en sí no son suficientes para que la superdotación se manifieste. La creatividad se puede observar viendo la manera de resolver problemas del sujeto, su flexibilidad, curiosidad e ingenio. La perseverancia y concentración están relacionadas con la motivación y dependen del entorno social del niño (familia, amigos y escuela).

Daniel Goleman explicó por qué algunas personas con una inteligencia elevada no tenían éxito en su vida. Era debido a factores como la impulsividad, la perseverancia, la empatía y la inteligencia social entre otros. Estos factores forman la llamada Inteligencia emocional y ponen de manifiesto por qué hay alumnos con altas capacidades que no rinden en los estudios. 

La inteligencia es un concepto complejo y los expertos, respecto a la superdotación, diferencian varias áreas: Cognitiva, emocional, liderazgo social, creativa y la motricidad.

Podemos encontrar diferentes vocablos relacionados con la superdotación pero con diferentes matices como: 

  • Precoz: desarrollo muy temprano.
  • Prodigio: no suele ser superdotado, sólo destaca en un área específica.
  • Talentoso: muestra capacidad excepcional en un área determinada.
  • Genio: Realiza una obra genial y reconocida por la sociedad. Su CI suele ser alto, entre 170-180.
  • Muy inteligente: gran capacidad para aprender y capta todo a la primera. Comparte determinadas características con el niño superdotado pero su CI no alcanza 130.
  • Superdotado: destaca en muchas áreas del conocimiento humano, cuyo CI es superior a 130, con una buena capacidad creativa y una motivación intrínseca para el aprendizaje.
Evaluación:

- Nivel de desarrollo cognitivo, aptitudes, vocabulario y comprensión, adaptación social, capacidad de autonomía, desarrollo psicomotor, motivación y grado de atención, función simbólica en el juego (creatividad) y dinámica familiar. 

- Adaptación al ambiente familiar y escolar y detección de posibles problemas: ansiedad, soledad, falta de sociabilidad, perfeccionismo …  

- Posibles disincronías entre edad mental y emocional o psicomotricidad.
- Sueño.

Es importante destacar que el niño superdotado es un niño con los mismos miedos, inseguridades y dudas que cualquier otro. Aunque parece muy maduro, razona bien y entiende a la gente, posiblemente tenga la edad emocional de cualquier niño de su edad.

Existen falsas creencias  y prejuicios y miedos que hay que superar y afrontar paso a paso:

 - Considerarlo una oportunidad enriquecedora, en lugar de una sobrecarga.
 - Aprender a manejar el tema.
 - Informarse sobre el tema.

Puntos de atención:

- El niño requiere mucha atención pero la tendrá que compartir con sus hermanos y aceptar que sus padres también necesitan tiempo para sí mismos.

- No sobrestime las cualidades cognitivas o talentos del niño en detrimento de otros aspectos de su desarrollo.

- El niño no sabe perseverar porque a veces a penas tiene que esforzarse para aprender y lo capta al vuelo. Es importante que aprenda a esforzarse: no se lo de todo hecho, no le deje cambiar constantemente de actividades… Tiene que experimentar que para conseguir algo hay que esforzarse.

- Autoestima baja: el niño se siente inseguro de sí mismo, porque se siente distinto y no se identifica con los de su edad o es perfeccionista y le da miedo el fracaso, intuye bien lo que no sabe hacer y prefiere no hacerlo a cometer errores de modo que no adquiere confianza en sí mismo. Es importante darle muestras de afecto y valorarlo por lo que es y no sólo por sus rendimientos. Preguntarle si disfruta de las clases y de lo que está aprendiendo, no tanto por su rendimiento escolar, así se sentirá valorado como persona.

- Sea respetuoso y positivo hacia su hijo y anímele en sus hobbies e intereses para que adquiera un buen concepto sobre sí mismo y aumente su autoestima. Esto influye en la forma de afrontar las cosas.

- Él mismo debe aprender a buscar la solución a sus planteamientos. 

- Es muy importante enseñar y respetar límites y normas, todos los niños las necesitan y les ayuda a sentirse protegidos y seguros y aprender a autocontrolarse. Déjeles cierto margen de auto determinación. Un ejemplo: “Ahora quiero que vayas a dormir. Sé que quieres seguir leyendo. Tú decides. Sabes que mañana te espero un día largo” Esto le ayudará a tomar decisiones acertadas. A veces los rituales nos ayudan a darles seguridad y disciplina.

- Explíquele a sus hijos que la inteligencia y las buenas notas sin apenas esfuerzo a la larga no siempre llevan al éxito; las cualidades como la perseverancia, la concentración y el esfuerzo son muy válidas e importantes. Desapruebe la actitud del niño cuando se vanaglorie de sus buenas notas delante de los demás.


Inmaculada Cubel Alarcón
Psicóloga infantil

Magdalena Cubel. Psicológa clínica colegiada C.V. 03949 · C/ Alfahuir nº 30 - pta. 2 · 46020 · Valencia Tfno. 657 93 44 20