SÍgueme en:FACEBOOKTWITTER
Magdalena Cubel Alarcón en el Centro Psicológico MCA en Valencia

¿Por qué muchos niños no obtienen resultados?


Vamos a repasar las causas que inciden en los malos resultados en la escuela de niños que saben leer y escribir pero que aun así no progresan.

APRENDER A ESTUDIAR:

Una de las causas de que los niños no obtengan éxito al estudiar es porque el método utilizado resulta inadecuado (no saben subrayar lo que es más importante ni organizar el contenido de una forma coherente; tratan de aprender los textos de memoria aunque no los entiendan, etc…). 

Deberían de aprender a estudiar de manera distinta.

Para conseguir esto lo primero es detectar si un niño estudia muchas horas y no rinde o si para estudiar emplea alguno de los siguientes métodos inadecuados:

 Leer los textos muchas veces mecánicamente hasta que los memoriza. Si es así, hay que enseñarle a leer párrafo a párrafo y captar lo esencial de cada uno hasta entenderlo. Luego hacer lo mismo con los apartados y después con las lecciones.

 Leer un párrafo sin haber descubierto la idea central y dónde se encuentra (al principio del párrafo, en medio o al final). Hay que asegurarse de que la descubra y la ubique y de que la exprese con sus propias palabras. Este método se debe emplear primero con párrafos, después con apartados y finalmente con lecciones completas.

 No saber relacionar el contenido del texto, sea grande o pequeño, con el título. Debemos recordarle que el título es la máxima síntesis o resumen del mismo y que debe tenerlo siempre presente como hilo conductor.

 No saber relacionar la idea central de un párrafo con la siguiente, y así sucesivamente. Tenemos que demostrarle cuál es, explicarle por qué es así y cómo se descubre para que lo practique con varios textos hasta que lo aprenda.

 NO poder descubrir la palabra o palabras clave de cada párrafo ni lo que significan. Debe acostumbrarse a utilizar el diccionario con el fin de aumentar su comprensión y vocabulario.

 Tratar de aprender todo el texto de memoria. Conviene evitarlo porque supone un gran gasto de energía y tiempo, además de ir en detrimento de su comprensión. Debemos enseñarle a memorizar sólo lo importante.

 Subrayar todo porque todo le parece importante. Debemos acostumbrarle, con la práctica, a subrayar sólo lo esencial.

 Para estudiar y retener tiene que escribirlo todo. Hay que enseñarle, primero con pequeños textos, a hacer esquemas. No debe escribir lo subrayado.

 Al ponerse a estudiar, lo primero que hace es empezar a subrayar antes de haber leído el texto y saber de qué trata. Debe tomarse tiempo y leer atentamente el contenido. Una vez detectados los puntos importantes, estará en condiciones de subrayarlos.

 Exponer los contenidos tal como están en el texto. Debemos hacer hincapié en que debe explicarlo con sus propias palabras para asegurarnos de que lo ha entendido y asimilado.

 Al escribir o explicar la lección pasa de una idea a otra sin conexión, como si se tratase de partes sueltas. Hay que instruirle en la necesidad de unir las ideas mediante el uso de nexos, que para eso están.

 Cuando se pone a estudiar lo primero que hace es mirar párrafo a párrafo sin procurar antes una perspectiva general y ver en qué contexto se encuadra. En ese caso, es necesario que primero sepa de qué trata la lección, a qué se refiere cada uno de los apartados y de los párrafos y que sitúe cualquier parte dentro del contexto general.

 No fijarse al leer. Va tan deprisa y tan nervioso que lee lo que no hay. Hay que asegurarse de que siempre lee lo que está escrito. Una palabra mal percibida o un problema mal interpretado puede dar al traste con una lección o con una solución.

 Contestar cosas diferentes a la que le preguntan. El profesor deber repetirle reiteradamente la pregunta y la contestación para que la corrija. Si se trata de un problema de atención por ansiedad habrá que remitirlo al psicólogo para que eduque su atención y le ayude a controlar dicha ansiedad.

Más que de adquirir información o conocimientos se trata de que aprendan a manejarla. No hay que olvidar los problemas afectivos que restan concentración a las tareas de aprendizaje.

Inmaculada Cubel Alarcón

Magdalena Cubel. Psicológa clínica colegiada C.V. 03949 · C/ Alfahuir nº 30 - pta. 2 · 46020 · Valencia Tfno. 657 93 44 20