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Magdalena Cubel Alarcón en el Centro Psicológico MCA en Valencia

Recomendaciones para profesores con alumnos TDAH.



El TDAH es un trastorno neurológico del sistema ejecutivo, donde hay una alteración en el desarrollo que interfiere en la capacidad de manter la atención o persistir en una tarea y en el autocontrol, lo que impide que pueden inhibir la conducta y que al distraerse no vuelvan a lo que estaban haciendo. 

Es más un problema del sistema ejecutivo que un Tr. de atención; tienen alteradas la memoria de trabajo (no se dan autoinstrucciones), no planifican y no estructuran los pasos en la resolución de problemas (no pueden mantener la información en la cabeza, su mente está desordenada, no pueden llegar a la solución o a la idea fundamental).Cuando la tarea no tiene consecuencias inmediatas y exige automotivación no la pueden realizar (como los deberes). 

Son niños ciegos en el tiempo, miopes hacia el futuro, que lo dejan todo para el final y cuando corren ya no hay tiempo porque no están listo. Viven el momento. Saben lo mismo que los otros niños, pero no lo pueden hacer, no lo aplican. No importa lo que saben, no pueden llevarlo a la práctica. Es un trastorno del rendimiento, no del saber ni de las habilidades. No saben hacerlo. El problema es necesitar usar algo y no saber. Tardan más en cumplir los objetivos y actúa de forma más infantil que los niños de su edad.

Sienten apatía por el colegio o instituto.
Se aburre durante las clases.
Debido a que no es capaz de mantener la atención, suele no entender las explicaciones del profesor.
A pesar de que es inteligente, sus calificaciones son bajas.
Tiene problemas de concentración durante el estudio, lo que impide la asimilación de conocimientos.
Deja la realización de las tareas para el último momento.
Es posible que en algunas materias obtenga buenos resultados, mientras que en otras fracase. Esto puede deberse al interés que tenga en la asignatura y en la forma de impartir clase del profesor.
Es necesario adaptar el programa educativo a las necesidades  particulares de cada alumno, con el fin de evitar el fracaso los problemas de atención y aprendizaje no se curan con la madurez, y la necesidad siempre estará ahí aunque pase el tiempo.


Recomendaciones para el centro:

La alteración que presentan en las funciones ejecutivas implica que tengan más dificultad en recuperar lo aprendido anteriormente para aplicarlo en el momento actual, lo que conlleva que tengan mayor dificultad para:

• Recordar con detalle lo que ha sucedido o han aprendido.
• Expresar lo que saben, de forma estructurada y ordenada.
• Detectar y reconducir los errores que cometen en el momento de la  ejecución de una tarea.
• Aprender de los errores, de los castigos o de los premios, anticipar sucesos y consecuencias. Y, en definitiva, para consolidar los aprendizajes y optimizar el rendimiento de lo que saben. Pueden hacerlo, pero, les llevará más tiempo y requerirán de más esfuerzo y de más supervisión que los demás.

Es deseable que la dirección del centro apoye al profesor y le permita hacer las adaptaciones metodológicas necesarias para:

• Evitar mayor grado de dificultad en la ejecución de las tareas, lo que repercutiría negativamente en el rendimiento académico del alumno.
• Mejorar su comportamiento o bien mantener un comportamiento adecuado al medio.
• No perjudicar su autoestima manteniendo un ajustado estado emocional, necesario para favorecer su adecuado desarrollo.

Proporcionar al profesor los medios precisos para realizar las adaptaciones necesarias en el proceso evaluativo:

• Modificación del calendario y horario de exámenes.
• Adaptaciones en la estructura y formato de los exámenes.
• Facilitar una copia de los exámenes a los padres y/o profesores de repaso para poder detectar sus errores y trabajar reforzando donde más dificultad tienen.

Algunas de las dificultades más relevantes del alumno con TDAH son las de organización y planificación de sus deberes, tareas, estudio, etc., por lo tanto, se recomienda:

• Transmitir la importancia de que el alumnado con TDAH haga un manejo de la agenda correcto. Para ello, es necesaria una supervisión que se deberá mantener durante mucho más tiempo que el esperado para su edad por las propias dificultades de organización y planificación de estos alumnos.

• Sensibilizar sobre la importancia de que la comunicación entre el centro y la familia, a través de la agenda, contenga información de aspectos tanto positivos como negativos del alumno; así como cuidar la forma en que se transmite. Cuando las comunicaciones negativas se den de forma frecuente no se aconseja el uso regular de la agenda, pues irá en detrimento de su autoestima; se pueden usar otras vías como un sobre aparte, una llamada telefónica, registrarlo para reuniones posteriores, etc.

Facilitar a los padres y al alumno la supervisión y planificación de las tareas, haciendo más eficaz la colaboración de los padres con el profesor.

• Puede resultar muy útil la implementación, por parte del centro, de un sistema de seguimiento académico a través de Internet; este sistema facilitará la comunicación de la información más relevante entre el centro, la familia y el alumno, con el objeto de poder hacer un seguimiento de su agenda y comportamiento.

• Incluir en el sistema información del alumno, del grupo y del centro, con la ventaja que supone acceder a ella de manera inmediata.

• La información del alumno es introducida por el profesorado a diario o con cierta regularidad y se centrará en aspectos académicos y de comportamiento.

• Esta información del alumno se dividirá en: agenda, faltas o retrasos de asistencia, incidencias en la conducta, las tareas, exámenes y deberes y notas de evaluación.

La información de la agenda es esencial para que los padres puedan colaborar eficazmente con los profesores de su hijo.

Pautas de actuación para el profesor:

La consecuencia ante un comportamiento inadecuado se recomienda que sea proporcional a la falta cometida:

• Evitar las expulsiones siempre que sea posible. No solucionan el problema de conducta y sí puede repercutir negativamente en el rendimiento académico. Le indica lo que NO debe hacer, no lo que SI debe hacer. No le permite enfrentarse y rectificar las consecuencias de sus errores, mientras que puede generar conductas de evitación, huida, rabia, mentiras, frustración, negación y deseos de venganza.

• Es más conveniente el refuerzo positivo de pequeñas conductas adecuadas, así enseñamos al niño el camino a seguir, y a aprender la conducta adecuada.

• Se recomienda, como clave de una buena disciplina, reconocer, reforzar y recompensar la buena conducta. Cuando el alumno se porte bien hay que decírselo, preferentemente en el momento que lo está haciendo. Es muy positivo y eficaz estar atento para identificar estas buenas conductas, que en el resto de alumnos nos parecerán “normales”, pero que al alumno con TDAH le puede resultar más trabajoso realizarlas por las propias dificultades del trastorno. Por otra parte, si su conducta no es la esperada, lo adecuado es evitar criticarlo delante de los demás.

• Es muy positivo sustituir el verbo “ser” por el verbo “estar”; de esa forma no atacamos su autoestima y le mostramos la conducta correcta (ej. “eres un desordenado”, es mejor decir “tú pupitre está desordenado”).

• Es recomendable que la consecuencia ante un comportamiento disruptivo no esté ligada a las notas, ya que éstas, lo que reflejan para el alumno, es el rendimiento académico. Es conveniente que la consecuencia no se relacione a trabajos de tipo académico (ej. más deberes), o bien directamente al rendimiento académico del alumno (ej. menos nota). Hacerlo iría en contra del trabajo que se pueda estar llevando a cabo de forma paralela para mejorar su autoestima y motivación ante el estudio.

• Ante una conducta desafiante se recomienda utilizar las técnicas de extinción (no prestar atención a la conducta inadecuada) y el tiempo fuera (esperar a que pase el momento de arrebato): no moralizar, no juzgar, no sermonear ni presionar, no adoptar una actitud de superioridad, no enfrentarse, no atacar, no entrar en luchas de poder; mantenerse firme y ofrecer alternativas de solución. Escuchar sin entrar en discusiones.

• Es conveniente recordar que el adulto/profesor es su modelo. Es quien puede enseñarle la opción correcta generando alternativas positivas a sus comportamientos erróneos.
No es recomendable permitir que los alumnos se queden sin participar en actividades especiales a causa de su comportamiento. Preparar al alumno para el acontecimiento extraordinario, explicando con antelación a dónde van y cuál es el comportamiento que se espera de él (especificando qué quiere decir portarse bien)

• Anticipar posibles conductas no permitidas y establecer consecuencias previamente.

Evitar juntar a todos los niños con dificultades y separarlos del resto de alumnos pues seguramente potenciará sus dificultades y no ayudará a solucionar el problema.

• No es conveniente separarlo en el aula de manera destacada (ej. pegando su pupitre a la pared, etc). Procurar informar siempre de las reglas y/o normas de la clase: es conveniente que estén siempre a la vista del alumno. 

• Reservar un espacio en la pizarra, en un lugar visible, para anotar fechas de controles, entrega de trabajos y tareas diarias que deben anotarse en la agenda. Dejar tiempo para que copien lo que se ha anotado. Esta información debería estar siempre accesible al alumno. Incluso en educación secundaria. Se recomienda tener el horario semanal en algún lugar visible del aula.

• Procurar anticiparse a las novedades. Es muy positivo llamar la atención sobre los cambios de horario y sobre cualquier variación de la rutina.

• Enseñar al alumno a planificar desde cosas tan simples como preparar todo el material antes de empezar una tarea, hasta aspectos más complejos como la resolución de problemas (los pasos que ha de seguir).

• Es importante que el profesor se asegure que el alumno ha recibido las instrucciones completas. Para ello se recomienda que le pida que repita lo que ha dicho, que lo escriba y se lo enseñe, o bien, que lo lea en voz alta.

• Es conveniente dar un tiempo para ordenar el pupitre a diario: hay que decirle “cómo se hace”, “cómo lo debe ordenar” (especialmente los primeros cursos). Sólo con supervisión aprenderá, castigarlo no mejorará su desorganización.

• También es importante dar tiempo al alumno para ordenar el contenido de sus cuadernos, al menos una vez por semana (quitar folios con dibujos o que se han saltado, etc). Muchas veces escriben en cualquier folio sin ningún orden. Si es el caso, explicar cómo debe ser el orden de sus cuadernos, sin castigos, pero insistiendo para que lo haga y lo aprenda. Es conveniente revisar sus cuadernos con cierta frecuencia.

• Es importante el uso y control de la agenda por parte del profesor, revisando a diario que se ha apuntado todo y que se lleva el material necesario para el estudio y realizar las tareas. Estos alumnos tardarán más años en automatizar este proceso que requerirá una supervisión durante mucho más tiempo. Es recomendable encontrar una manera de ayudar al alumno de secundaria en el manejo de la agenda y hacerlo de forma que no afecte a su autoestima.

El lugar donde sentarlos es mejor que sea espacioso, con luz suficiente, lejos de puertas y ventanas, evitando distracciones. No es conveniente separarlo de manera destacada o aislarlo. Ubicarlo cerca del profesor para facilitar el permanente contacto visual y la supervisión de las tareas, así como el control de los distractores. De esta manera podrá ayudarle a reconducir la atención con alguna señal no verbal cuando se distrae.

• Cuidar los agrupamientos: evitar las mesas en cuadrado, es mejor organizarlas en herradura o en parejas.

• Sentarlo junto a un compañero tranquilo que pueda servir de modelo positivo. Cuando el alumno TDAH se pierda, podrá mirar o consultar a su compañero y ubicarse otra vez en el tema, además puede colaborar como guía del alumno, especialmente en el aspecto agenda.

• Los educadores (padres y maestros) son los modelos de referencia, de ahí la importancia de intentar ser buenos modelos. De nuestra forma de actuar aprenderán mucho. Nuestro modelo puede permitir al alumno aprender “cómo se hace”, es decir, estrategias de afrontamiento y resolución de problemas. Hay que actuar como mediador entre el chico y las estrategias y habilidades para aprender, asimilar y dominar contenidos.
Una forma de hacerlo es enseñando el uso de las auto-instrucciones:

• El entrenamiento en auto-instrucciones consiste en modificar las verbalizaciones internas (que los niños con TDAH no las generan o las generan mal) por otras que son apropiadas y/o necesarias para lograr el éxito de una tarea. El objetivo es enseñar el lenguaje como auto-guía para la resolución de problemas. No enseñan al alumno qué tiene que pensar, sino cómo ha de hacerlo. El niño debe aprender a hacerse las siguientes preguntas, porque no las genera espontáneamente y utilizarlas en el momento preciso y de forma adecuada:

1. ¿Cuál es mi problema/tarea? ¿Qué es lo que tengo que hacer?
2. ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Cuál es mi plan? Esta es la pregunta más importante y difícil ya que implica generar alternativas distintas y seleccionar las más eficaces.
3. ¿Estoy siguiendo mi plan? Proceso de auto-observación y rectificación en el caso de errores.
4. ¿Cómo lo he hecho? Proceso de auto-evaluación y auto-reforzamiento.
Esta técnica puede trabajarse en el aula o individualmente. Para conseguir que generen el lenguaje interno antes se deberá trabajar las verbalizaciones de manera oral.

Hay que sacar la información de su cabeza y hacerlo físico y externo. Ellos pueden hacer muy bien las cosas con sus manos, resuelven problemas con las manos, con el ordenador o las fichas, pero no con la mente. 

Para darle más tiempo, se le puede entregar la actividad el primero y recogerla el último (atendiendo así su necesidad de más tiempo); ese tiempo extra le ayudará a terminar las tareas.

• Hacerle colaborar en las rutinas del aula, como repartir el material a los compañeros, ir a buscar tiza, etc.; esto le permitirá tener la oportunidad de levantarse y moverse (atendiendo a su necesidad de movimiento). Cuanta más sobreactividad motora presente, mayor necesidad de movimiento tendrá.

• El alumno con TDAH necesita combinar cortos periodos de atención con acción manipulativa. Es adecuado mantener una enseñanza activa (multisensorial). 

• Hacer uso explícito de refuerzo social (cualquier alabanza) para dar apoyo, no sólo al rendimiento, sino al hecho de estar sobre las tareas.

• Proporcionarle un refuerzo positivo cuando haya terminado la tarea, aunque sólo sea por haberla acabado.

• Mezclar actividades de alto y bajo interés; es conveniente empezar por las menos atractivas, intercalándolas, o bien dejando las más entretenidas para el final. Se recomienda cambiar de formatos, introducir con frecuencia novedades, para evitar la monotonía y el desinterés.

• En la medida que sea posible o en determinados momentos, utilizar materiales informáticos de aprendizaje.

• Debido a la dificultad que tienen para abstraer conceptos matemáticos, dar la posibilidad de manipular material para la resolución de los problemas (un ábaco, lápices de colores, subrayar en diferentes colores los enunciados, poder hacer dibujos gráficos, etc.). En cursos más avanzados o en secundaria, se les puede permitir tener un esquema, en algún sitio visible (por ejemplo, pegado en el pupitre), de los pasos generales de las autoinstrucciones (planificar, corregir, repasar, …)

• Es conveniente darles la oportunidad de realizar actividades que impliquen movimiento (estiramientos, cruzar piernas, etc.). En la medida de lo posible, proporcionar pequeños descansos, frecuentes y regulares.

• Promover que las tareas sean interesantes. Los profesores pueden aumentar el interés en las tareas permitiendo que, en ocasiones, los niños trabajen junto con sus compañeros o en pequeños grupos, utilizando materiales visuales, auditivos o manipulativos y combinando las actividades de mayor interés con aquellas de menor interés. El estudiante retiene mucha más información cuando lee, oye, ve, dice y hace que cuando sólo escucha.

Ajustar su trabajo al tiempo que necesita, y poco a poco deberá aumentarse, a medida que el niño progrese.

• Disminuir la duración de la tarea, organizando su ejecución por etapas, e incluso valorar la posibilidad de que puedan ser completadas en diferentes horarios.

• Permitir, en ocasiones, que el alumno pueda elegir entre diferentes tareas. Programar actividades cortas y adecuadas a las capacidades de atención y control.

• Priorizar la calidad sobre la cantidad; es mejor seleccionar lo más importante que pedir una gran cantidad de tareas. Es mejor que realice menos cantidad y bien hechos, que mucho y mal

• Hacerles preguntas frecuentes y secuenciadas con marcadores temporales. Ej: ¿Por dónde empezamos? ¿Y después de esto, qué viene?, etc.

Transmitir confianza en los progresos y habilidades del niño. Éste debe percibir que el profesor espera que actúe correctamente. Utilizar un tono tranquilo, un estilo directo y ayudar al niño a darse cuenta de que su aprendizaje nos interesa, de que nos preocupamos por él.

Diseñar diariamente actividades muy estructuradas, planteando tareas breves (10-15 minutos) y de dificultad progresiva, adecuadas a su ritmo de aprendizaje y al alcance de sus posibilidades.

Dividir las tareas en partes, indicando claramente un tiempo límite para terminar cada una de éstas y elogiando la realización correcta de cada una. Hacerle consciente de la importancia de su implicación activa en la clase.

Cuando el niño hiperactivo obtiene éxito, aumenta la seguridad y confianza en sí mismo.

Lo que no se debe hacer:

·  No concentrarse en los aspectos negativos de su comportamiento.
·  No prejuzgarlo calificándole de falta de interés.
·  No interpretar que su falta de interés es deliberado, consciente o
voluntario.
·  No subestimarlos, rinden por debajo de sus posibilidades.


“RESUMIENDO”:

Sugerencias generales en el aula:

. Evitar que se sienten cerca de una ventana o puerta, para que los
estímulos externos no logren modificar su nivel de atención.

·  Indicarle que solo tenga encima de la mesa el material imprescindible para la realización de la tarea asignada en ese momento.

·  Sentarlo cerca del profesor, en las primeras filas, de manera progresiva, sin reseñarlo delante de los compañeros. Esto facilita la atención durante las explicaciones del profesor.

·  Sentarlo junto a un compañero ordenado y atento.

·  Darles actividades o tareas cortas y graduadas, de manera que puedan concluirlas sin dificultad.

·  Intentar estructurar al máximo la rutina escolar, colaborando en la
organización y el orden de las actividades diarias.

·  Elogiarlos cuando logran concluir una tarea, demostrando y confirmando su capacidad de organización.

·  Es útil la utilización de recursos informáticos, ya que logran permanecer sentados, debido a que el movimiento está fuera.

·  Intentar motivarlos en juegos o tareas que acaparen su interés, colaborando en la organización de los mismos y supervisando el desarrollo sin intervenir, para ayudarlos a reconocer sus logros.

·  Progresivamente incluirlos en debates y discusiones con sus compañeros, aclarando inicialmente las reglas del mismo, como también especificar que cada uno tiene su turno para hablar, induciéndolos a organizar también su discurso oral.

Demostrarles el perjuicio de la no conclusión de sus tareas, para que paulatinamente vayan estructurando y organizando sus actividades en pro de un mayor beneficio

Organización en las clases:

. Establecer limites claros y concisos, no punitivos, en el caso necesario

·  Tienen grandes dificultades para llevar una agenda organizada, clara y limpia. Su falta de organización se lo impide.

·  Hacerles listas sobre lo que tienen que hacer cada día, los deberes y/o ejercicios y el material que necesitan y comprobar que lo anota en su agenda para que les sirva como referencia cuando se sientan perdidos.

·  Tener una planificación de las tareas escolares y llevarla en la agenda. Lo no programado les cuesta mucho.

·  No hacerlos ni distintos ni diferentes al resto de compañeros. No resaltar especialmente su problema y dificultad públicamente ni de manera ostensible.

·  Simplificar las instrucciones, usar palabras motivantes e intentar siempre atraer su atención.

·  No exigir todo a la vez. Desmenuzar en pequeños pasos y reforzar.

·  Intentar que aprendan técnicas de subrayado y notas al margen. Les ayuda a focalizar su atención.

·  Tratar de ayudarles a que sean mas auto-observadores, ya que no tiene idea de cómo se comportan. Y hacerlo de manera constructiva. (¿Te diste cuenta de lo que hiciste?,¿Cómo lo podrías decir de otro modo?,¿Pensaste como podría sentirse el otro con lo que dijiste /hiciste?,etc.)

·  Ser muy explicito y claro con lo que se espera de ellos.

·  Usar recompensas e incentivos.

·  Ayudarles discretamente en el aprendizaje de habilidades sociales. Muchos chicos/as son vistos como egoístas o indiferentes cuando en realidad no saben como interactuar.

·  Reforzarles las cosas bien hechas y los éxitos alcanzados ya que vienen de muchos fracasos y necesitan que se les reafirme y motive.

Durante las clases:

·  Hacer frecuentes contactos visuales, para hacerles volver de su falta de atención. Hay que mantenerle la atención constantemente, dirigiéndose al alumno/a mientras se explica.

·  Repetir las indicaciones. Necesitan que se les diga más de una vez. Y dar las instrucciones paso a paso.

·  Comprobar que copia las cosas de la pizarra.

·  Permitirles alguna válvula de escape en clase, como salir un momento. Sin hacer incidencia en su dificultad delante de sus compañeros.

·  No permitir nunca que se quede solo/a cuando se agrupen de dos en dos para hacer un trabajo. Si esto ocurre el profesor hará los grupos o los dispondrá de tres en tres.

. Sacarlo a la pizarra cuando este seguro de que lo va a hacer bien, haciendo así que el resto de sus compañeros lo consideren importante, ya que estos niños pasan totalmente desapercibidos en la clase.

·  Cuando se va a enseñar algo, primero anunciarlo, después enseñarlo y luego decir lo que se enseñó. También escribir lo que se va a enseñar a la vez que se le dice.

·  Destacar mas la calidad que la cantidad (tareas, preguntas, ejercicios, preguntas de examen, etc.) de manera que no se aburran y se distraigan.

·  Darles responsabilidades en la medida de sus posibilidades.

·  Para poder aprender necesitan sentirse conectados y enganchados con el profesor.

·  Para cualquier actividad, sea del tipo que sea, necesitan saber anticipadamente lo que va a pasar, para poder prepararse internamente.

Con adolescentes utilizar estrategias para que aprendan a escuchar más atentamente. Como sugerirles que escriban pequeñas notas sobre lo que el profesor dice. (“¿Que quiso decir con eso?”, “¿Qué es lo más importante”?,etc,.)

·  Las tareas deben tener un formato sencillo y con pocos estímulos. Por ejemplo una o dos actividades por hoja y dejar espacio suficiente entre los enunciados para contestar.

·  Fraccionar las tareas largas en tareas mas cortas, una a una o de forma fraccionada. Las personas con TDAH frente a una tarea extensa se sienten abrumados tienden a pensar que no serán capaces de hacerlo y provoca frustración. E ir reforzando cada paso conseguido.

Apoyos y Refuerzos:

·  Procurar la suficiente y necesaria coordinación entre le profesor de la asignatura y el de apoyo para que las actitudes hacía el alumnos y las indicaciones metodológicas sean las mismas.

·  A la hora del refuerzo trabajar sólo las dificultades concretas y eliminar lo superfluo.

·  Suficientes horas de apoyo individual a la semana, tanto por parte del PT como de otros profesores, en las asignaturas fundamentales.
·  Desdoblamiento, en su caso, de las asignaturas que cada alumno con Déficit de Atención necesite.

·  El profesor de apoyo individual ha de ser la misma persona durante todo el curso y estar coordinado permanentemente con los respectivos profesores de las diversas asignaturas.

Evaluación y exámenes:

·  Controlar que anota bien en la agenda las fechas de los exámenes-controles yy el contenido que entra en cada examen.

·  Es muy útil valorar el trabajo diario para evitar exámenes- controles continuos.

·  Es muy útil valorar diariamente sus tareas y controlar sus progresos frecuentemente. Esto les ayuda a saber que se espera de ellos y si están alcanzando sus metas y si van en la dirección deseada por el profesor.

·  Es muy conveniente realizar los exámenes-controles por etapas. Nunca un examen-control de muchas preguntas muy largas seguidas.

·  Es muy conveniente no realizar más de un examen-control al día. Procurando que sea en las tres primeras horas de la mañana, (esta sugerencia está dirigida especialmente a los alumnos/as que estén con tratamiento farmacológico).

·  Siempre que sea posible reducir el contenido del examen-control con respecto a sus compañeros.

·  Nunca hacer el mismo examen del resto de los alumnos en dos sesiones diferentes. Esto les hace perder la explicación de las siguientes clases.

·  Tratar de evitar los exámenes-controles con tiempo determinado y
excesivamente largos.

·  Procurar poner en un examen-control, en la misma pagina, dos tareas. Primero una y cuando se ha acabado se pone una segunda con mucho espacio para contestar. Y dar opción de terminarlas con el profesor de apoyo y/o refuerzo.

Siempre que se pueda durante la realización del examen brindarle un apoyo individual, para centrarles la atención con preguntas como: “vuelve a leer”, “ párate y piensa”, “estoy seguro que lo sabes”,”termina la pregunta”.

·  Siempre que EL ALUMNO LO NECESITE se realizará la EVALUACIÓN
DE FORMA INDIVIDUAL, sustituyendo las preguntas escritas por orales, o las orales por escritas, según resulte más beneficioso para el alumno con Déficit de Atención. Si es necesario dejarle más tiempo en los exámenes


Reforzar lo que hace bien y de lo que es capaz.
Encauzar la energía hacia actividades en las que destaca, como la música, el tenis, …

Magdalena Cubel Alarcón
Psicóloga Clínica Valencia.

Magdalena Cubel. Psicológa clínica colegiada C.V. 03949 · C/ Alfahuir nº 30 - pta. 2 · 46020 · Valencia Tfno. 657 93 44 20